lunes, 27 de octubre de 2014

Madre hay una sola.

La relación con tu madre. Todo un tema se supone o todo un parto??... Que rol cumple en tu vida??? Hasta que punto te afectan sus dichos, sus consejos, sus reproches y sus ideas. Cuando se deja de depender?? Cuando es posible cortar el cordón umbilical?? Al parecer no existe una receta para este tópico, como tampoco creo que lo exista para muchas otras relaciones. Por mi parte, quiero volar y ser feliz, siempre sabiendo que existe un remanso pacifico y seguro al cual podre volver. Sabiendo que pese a los obstáculos que tendré, incondicionalmente estará esa voz de aliento. En la mente de cada uno de nosotros crece el concepto de la madre abnegada, cariñosa, que trabaja hasta tarde por los suyos para satisfacer sus necesidades infinitas. Las tangibles y las emocionales. Esa imagen secando el sudor de su frente mientras amasa el pan o friega la ropa y que pese a su cansancio es capaz de tener una palabra de consuelo para su hijo que ha caído. Ese vástago inexperto en las trincheras que le pondrá la vida, incauto frente al mundo que se resiste a ser recorrido sin altibajos, principiante en lo celosa que es esta existencia para mostrarse pura. Una fantasía infantil pero que permanece en las retinas de muchos aun cuando ya estamos hace rato en la adultez. Aquel rol de leona que defiende de todo y de todos a sus crías y que limpia con su lengua tiernamente a sus cachorros. Cuanto es capaz de influirte el hecho de no tener un modelo así?? O tal vez de no tener un modelo siquiera. Nadie es perfecto si de seres humanos hablamos, sin embargo, no es sino hasta que maduramos  que somos capaces de ver que seguramente ese modelo no fue tal ya que el superhéroe que había en nuestro inconsciente carecía del superpoder de "no-equivocarse" y cae de su posición privilegiada constantemente, lo que a su vez deja heridas en el corazón (por lo menos en mi caso, soy sensible). La comunicación: filtro reparador, fluidez sanadora, bálsamo regenerador de los desgastes que provocan las diferencias. Tan comunes, tan divisibles, tan probatorias de lo que somos, Tan enriquecedoras a la misma vez. Complejos??? Habrán, el de electra, el edipo, que se yo... No sé si es mi caso, lo que si sé es que lo que pareciese ser un conflicto sin fin, algún día no será tal. Cuando yo no este, o bien cuando ella logre la ansiada plenitud de la felicidad menopáusica, si es que esta es real. Loco??? No, es mi remota esperanza al fin del conflicto.

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